martes 1 de enero de 2008

El Amor se aprende




Estimados amigos la siguiente historia me ha tocado muy profundo por su trascendentalidad y humanidad cotidiana, con enorme Amor dedicada a tí que ahora lees por si te ayudara a expresar el manantial de Amor que ahora mísmo está en tu ser...

En mi primer día de labores como profesor adjunto de pedagogía en la Universidad del Sur de California, en Los Angeles, entre en el aula sintiéndome presa de una terrible angustia.Un frío silencio fue la respuesta de la clase atestada a mi tímida sonrisa y breve saludo. Hojee un momento mis anotaciones y di inicio, balbuciente, a mi disertación. Nadie parecía hacerme el menor caso. En ese momento advertí la presencia, en la quinta fila, de una joven de porte tranquilo, vestida de blanco. De piel bronceada, ojos vivaces color castaño y cabellera dorada, su animado semblante y sonrisa cordial me alentaron a seguir adelante.


Atenta a mi exposición, ella asentía con la cabeza o con un "sí", y tomaba notas.Proyectaba la confortante sensación de que le interesaba cuando trataba yo de transmitir de manera tan insegura. Empecé a dirigirme a ella, y recobré la confianza y el entusiasmo. Minutos después, me atreví a pasar la mirada por toda el aula. Los demás estudiantes habían empezado a atender y tomaban notas.


Aquella extraordinaria muchacha me había sacado del aprieto. Al terminar la lección revisé la lista en busca de su nombre: se llamaba Laura. En las siguientes semanas leí sus trabajos. Redactaba con creatividad, sensibilidad y fino sentido del humor. Yo había pedido a mis discípulos que pasaran a verme a mi oficina durante el semestre escolar, y aguardaba con especial interés a Laura. Deseaba decirle como me había salvado aquel día y alentarla a que desarrollara sus cualidades de persona considerada y perspicaz. Pero jamás se presentó. Unas cinco semanas después de iniciado el semestre, se ausentó durante dos semanas. Pregunté la causa de su ausencia a los estudiantes que se sentaban cerca de ella y me sorprendió enterarme que ni siquiera sabían su nombre.


Recordé la aguda observación de Albert Schweitzer: "Estamos todos tan juntos, y sin embargo, todos estamos muriendo de soledad..." Fui a ver a la jefa administrativa de la sección de mujeres. En cuanto mencioné el nombre de Laura, la dama se sobresaltó y exclamó: "Oh, lo siento mucho, Leo; supuse que usted estaba enterado...". Laura se había dirigido en su auto a los acantilados del Pacífico, encantadora población cercana a Los Angeles, donde los riscos caen a plomo sobre el mar. Allí, según declararon unos paseantes horrorizados, se arrojó hacia la muerte. Laura tenía apenas veintidós años! el don divino de su individualidad se había perdido para siempre. Llamé por teléfono a sus padres. La ternura con que su madre se refirió a ella me indicó que la habían amado. Pero era obvio para mí que ella no se había sentido amada. "¿Qué estamos haciendo?", pregunté a un colega. "Nos ocupamos demasiado en enseñar cosas. De que sirvió haber enseñado a Laura a leer, escribir, hacer cuentas, si jamás le inculcamos lo que realmente necesitaba aprender: a vivir jubilosamente, a justipreciarse, y a tener conciencia de su propia dignidad?".


Quise ayudar a quienes necesitan sentirse amados. Daría un curso acerca del amor. Me pasé varios meses buscando en libros algo que pudiera servirme, pero fue poco lo que hallé. Casi todos los textos trataban el tema con un enfoque sexual o romántico. Era escaso lo que había sobre el amor en general. Sin embargo, consideré que si yo actuaba como mero facilitador, mis discípulos y yo podríamos enseñarnos mutuamente a aprender juntos. Llamé al curso Lecciones de Amor. Bastó que lo anunciara una sola vez para que se llenara el aula de asistentes a esa materia extracurricular. Proporcioné a cada participante una lista bibliográfica, pero prescindimos de textos obligatorios, de requisitos de asistencia y de exámenes. Sólo compartíamos nuestras lecturas, ideas y vivencias. Partía yo del supuesto de que el amor se aprende. Nuestros "maestros" son quienes aman y se relacionan con nosotros. De no encontrar modelos de amor, creceremos necesitados de amor y sin la capacidad de amar. La venturosa posibilidad -propuse a mis alumnos es que se puede aprender a amar en cualquier momento de la vida, si estamos dispuestos a dedicarle el tiempo, la energía y la practica necesarios. Pocos faltaban a una sola sesión de Lecciones de Amor. Los participantes tenían que apretarse unos junto a otros a medida que llevaban consigo a sus padres, hermanos, amigos, cónyuges e incluso abuelos. Una de las primeras cosas que intenté aclarar fue la importancia del contacto físico. "¿Cuántos de ustedes han abrazado fuertemente en la última semana a alguien que no fuera su novio, novia o cónyuge?". Pocos levantaban la mano. Una estudiante afirmó: "Siempre temo que se interpreten mal mis intenciones". La risa nerviosa que cundió me reveló que muchos compartían éste punto de vista. "El amor necesita expresarse físicamente", repuse. "Me siento afortunado de haber crecido en el seno de una familia italiana, efusiva, en que nos abrazábamos mucho. Asocio los abrazos con un genero de amor más universal. Pero si ustedes temen que se les interprete mal, comuníquenle sus sentimientos a quien están abrazando. Para aquellos que realmente se sientan molestos si los abrazan, bastará un fuerte apretón de ambas manos para satisfacer su necesidad de caricias". Iniciamos la costumbre de abrazarnos unos a otros al final de cada sesión. Con el tiempo, los abrazos se convirtieron en forma habitual de saludo en la universidad, entre los alumnos de mi curso. Jamás concluíamos una sesión sin un plan para compartir amor. Cierta ocasión, decidimos expresar gratitud a nuestros padres, lo cual suscitó reacciones memorables.


Para uno de los estudiantes, excelente jugador del equipo de fútbol americano de la universidad, la tarea resultó en especialmente incómoda. Sentía un gran amor, pero era incapaz de expresarlo. Tuvo que armarse de gran valor y determinación para ir a la sala de su hogar, hacer que su padre se pusiera de pie y darle un fuerte abrazo. Le dijo: - Te quiero, papá - y lo besó. Al hombre se le llenaron los ojos de lágrimas y musitó: Lo sé, hijo. Yo también te quiero. Los años que he dedicado a mis Lecciones de Amor han sido los más estimulantes de mi existencia. Al proponerme abrirles las puertas del amor a otros, descubrí que también, se han abierto para mí. No hace mucho, comí en una fonducha de Arizona. Al pedir chuletas , alguien comento: "Esta usted loco! nadie come tal cosa en un lugar como éste!" Sin embargo, me parecieron exquisitas. "Me gustaría conocer al cocinero", indiqué al dueño. Fuimos a la cocina, y allí estaba el hombre, corpulento, sudoroso. - ¿Qué sucede? ¿alguna queja? - vociferó. - No, Esas chuletas estaban de primera -respondí. Me miró como se mira a un loco. Se advertía a las claras que le resultaba difícil aceptar el cumplido. Luego, me propuso con gran cordialidad: "¿Le cocino otra?". ¿No es maravilloso? de no haber aprendido a amar, habría pensado gratamente en aquellas chuletas, pero quizá no le hubiese dicho nada al cocinero, así como dejé de expresarle a Laura lo mucho que me había ayudado en mi primer día como maestro. He ahí una de las cosas en que consiste el amor: compartir nuestro gozo con la gente.


Otro secreto del amor radica en percatarse que uno mismo es un ser especial; de que no hay en todo el mundo una persona igual a otra. Si tuviera una varita mágica y pudiera pedirle la realización de un deseo, tocaría a todo el mundo con ella y haría que cada persona dijera con convicción: "En éste instante me agrada como soy. Y me gusta lo que puedo ser. Soy lo máximo".


La búsqueda del amor ha hecho de mi vida algo maravilloso. Pero, ¿como habría sido mi existencia de no haber conocido a Laura?. Estaría aun balbuceando mi tema ante los estudiantes, ajeno a los vulnerables seres humanos que se ocultan detrás de las máscaras. Laura me arrojó el guante, y yo lo recogí! Tal fue la motivación del cambio. Cómo quisiera que Laura estuviera hoy aquí, conmigo!. La abrazaría fuerte y le diría: "Mucha gente me ha ayudado a saber que es el amor, pero tu me diste el primer impulso. Gracias! Te quiero!". Más estoy convencido de que, en alguna forma misteriosa, el amor que le tengo a Laura ya ha viajado hasta ella.


Responde a cada una de estas preguntas según sea el caso. 1. ¿Te es fácil manifestar tus sentimientos a los demás? ¿con quiénes te es más difícil hacerlo? 2. ¿Has pensado que al no expresar tus sentimientos y emociones a las personas que has mencionado... las estás hiriendo de alguna manera? 3. ¿Estás perdiendo la oportunidad de darte a conocer? 4. ¿Estas haciendo que no tengan la oportunidad de conocerte? 5. ¿Has experimentado alguna vez el: "estamos todos tan juntos, y sin embargo, todos estamos muriendo de soledad"? 6. ¿Hay alguna "Laura" en tu vida, a quien ayudaría mucho saber que es importante para tí?. ¿Qué piensas hacer al respecto? No lo pienses mucho y dile a la gente que la quieres, lo bien que te hacen sentir.

martes 13 de noviembre de 2007

Solo el Amor es Real






SÓLO EL AMOR ES REAL




BRIAN WEISS





Este libro fue pasado a formato Word para facilitar la difusión, y con el propósito de que así como usted lo recibió lo pueda hacer llegar a alguien más. HERNÁN


Para descargar de Internet: Biblioteca Nueva Era
Rosario – Argentina
Adherida al Directorio Promineo
FWD: www.promineo.gq.nu



SÓLO EL AMOR ES REAL
(Brian Weiss)

Nuestra tarea es aprender, llegar a ser divinos a través del conocimiento. Sabemos tan pocas cosas… Gracias al conocimiento nos acercamos a Dios, y entonces podemos descansar. Después volvemos para enseñar y ayudar a los demás.

Prólogo

He recorrido un largo camino desde el día en que me di cuenta de que la vida humana es algo más maravilloso y más profundo de lo que me había hecho creer mi rigurosa formación médica.
Cuando conocí a Catherine, la paciente cuya historia se cuenta en mi primer libro, “Muchas vidas, muchos maestros”, ya había publicado varias decenas de trabajos científicos y adquirido reconocimiento internacional. Con ella entré en contacto, en forma repentina y sorprendente, con lo espiritual. De modo inexplicable, Catherine empezó a revivir lo que parecían recuerdos de vidas anteriores. Y lo que es más, todos sus síntomas clínicos mejoraron a través de ese proceso de regresión. Empecé a descubrir la armonía existente entre ciencia e intuición, y mi vida también cambió.
Hoy sabemos que por sí solas, la tecnología y la ciencia son incapaces de resolver nuestros problemas. Sólo cuando se emplean con iluminación y sabiduría puede ayudarnos de verdad. Tenemos que encontrar el equilibrio adecuado, y el amor es la piedra sobre la que se basa el equilibrio.
En Los mensajes de los sabios me he referido a la energía común a todas las experiencias metafísicas: la reencarnación, la naturaleza del alma, la curación, los dones de los médiums y, sobre todo, a la increíble sabiduría de los Sabios, seres que parecen existir en el ‘otro lado’ de esta vida.
Las ideas y conceptos contenidos en sus mensajes son como semillas singulares que han crecido y madurado en mi mente a lo largo de los años hasta convertirse en preciosas flores.
Este pequeño libro está integrado por una selección de textos contenidos en esa obra, que espero sirvan a los lectores como fuentes de reflexión e inspiración en su búsqueda de lo realmente importante: el crecimiento espiritual, la alegría, la paz, la vida eterna… y sobre todo, recordarles el poder del amor, porque sólo el amor es real.
¿Qué es el amor?

El amor es la respuesta de a todo.

El amor no es una abstracción,
sino una energía de verdad.
Empieza a entrar en contacto con Dios en tu interior.
Siente el amor.
Expresa el amor.
El amor disuelve el miedo.
Cuando se siente amor no puede temerse nada.
Como todo es energía,
y el amor abarca todas las energías,
todo es amor.

Nuestros corazones conocen el camino de la
felicidad y la paz interior.
Prácticas espirituales
como la meditación y la oración
nos recuerdan lo que ya sabemos.
Cuando nos olvidamos
del mensaje de nuestro corazón
y caemos en la rutina y en los baches de la vida,
nos sentimos insatisfechos y desdichados.
Nuestra perspectiva está borrosa,
hemos olvidado nuestro plan de vida,
nos hemos perdido.

El remedio es sencillo.
Dedica tiempo a recordar tu divinidad,
tu naturaleza espiritual.
Recuerda por qué estás aquí.
La meditación es una forma
de despertar la memoria.

La meditación
es el arte de poner la mente en blanco
para acallar la cháchara perpetua
que normalmente llena nuestra conciencia.
En la tranquilidad de la mente silenciosa,
empezamos a ser observadores,
a tomar distancia y,
con el tiempo y la práctica,
a darnos cuenta de que existe
un nivel de conciencia superior.


Dentro de nuestras formas humanas
hay un ser espiritual.

Nuestra parte espiritual nunca muere.
Jamás perdemos a nuestros seres queridos.
En realidad,
todos los seres humanos estamos conectados…
para siempre.


Cuando tenemos experiencias espirituales,
casi siempre evocamos la energía del amor.
Esa forma de amor es incondicional, absoluta e ilimitada.
Es como un impulso de energía pura,
una energía que también posee atributos de gran fuerza,
como la sabiduría, la compasión,
la eternidad y la conciencia sublime.

El amor es la energía más básica y dominante que existe,
Es la esencia de nuestro ser y nuestro universo.
Es el componente fundamental de la naturaleza
que conecta y une todas las cosas, a todas las personas.

La energía del amor es, en potencia,
más fuerte que cualquier bomba
y más sutil que cualquier hierba.
Lo que sucede es que aún no hemos podido aprovechar
esa energía tan básica y pura.
Cuando lo consigamos, podrá darse una curación
en todos los niveles, individualidad planetaria.

Nuestras almas siempre se sienten atraídas hacia el amor.
Cuando comprendamos de verdad el concepto
de que el amor es energía que lo abarca todo
y que su impulso curativo puede transforma con rapidez
nuestros cuerpos, mentes y almas,
superaremos nuestros males y nuestros dolores..

Dios es paz. Dios es amor.
No hemos olvidado de que,
Puesto que hemos sido creados a imagen divina,
Dios esta en nuestros corazones y somos criaturas de paz, seres de amor y divinidad.
Sólo hay una religión, la del amor.
Sólo puede haber una, porque sólo hay un Dios,
el Dios de todos nosotros.
Tenemos que amarnos los unos a los otros, porque el amor es el camino.
De lo contrario nos condenaremos a repetir curso tras curso, hasta que aprendamos la lección del amor.
Sólo si nos deshacemos de nuestros miedos,
si vemos a la gente de otras religiones como iguales,
como almas como nosotros
que van camino del cielo, podremos
amar en un sentido auténtico, incondicional.
Todos somos lo mismo.
Todos remamos en la misma galera.
En nuestras muchas reencarnaciones,
hemos sido de todas las religiones, de todas las razas.

El alma no tiene raza, o tiene religión.
Sólo conoce el amor y la compasión.

Todos somos seres divinos.
Hace miles de años que lo sabemos,
pero nos hemos olvidado.
Y para volver a casa
tenemos que recordar el camino


Como los radios de una rueda de bicicleta,
todos los caminos indicados por las grandes religiones
llevan al mismo centro,
a la devoción y la iluminación.
No hay un camino mejor o peor que otro.

Hay grandes verdades, belleza y sabiduría
en todas las grandes tradiciones religiosas.
No es necesario que abandonemos nuestra tradición.
Al fin y al cabo, unas prefieren las rosas,
y en cambio a otros les gustan más
las flores silvestres o los girasoles.
Todas tienen su belleza propia
y Dios hace que el mismo sol las ilumine,
que la misma lluvia las alimente.
Son distintas, pero todas son especiales.

La lluvia cae sobre malas hierbas
igual que sobre las flores,
y el sol brilla en las cárceles
igual que en las iglesias.
La luz de Dios no discrimina,
y tampoco la nuestra debe hacerlo.

No hay un único camino,
una única iglesia,
una única ideología.
Sólo hay una luz.

Cuando caen las barreras,
todas las flores pueden florecer juntas
en un jardín de esplendor sin igual,
un paraíso terrenal.

Recordar que somos almas,
que somos inmortales y que existimos siempre en un vasto mar de energía es la clave para llegar a la alegría y a la felicidad.
En ese mar energético, toda una serie de espíritus que están para ayudarnos nos conducen por el sendero de nuestro destino, nuestro viaje evolutivo hacia la conciencia de Dios.
No competimos con ninguna otra alma: nosotros tenemos nuestro sendero y ellos el suyo.
No se trata de una carrera, sino de un viaje que emprendemos juntos hacia la luz de la conciencia.
Las almas que han progresado o evolucionado más tienden una mano con amor y compasión a las que se han quedado atrás.
La última alma que completa su trayecto no vale menos que la primera.
Todo es crecimiento y aprendizaje, un crecimiento continúo.
El cuerpo no es más que un vehículo que utilizamos mientras estamos aquí.
Lo que perdura eternamente es el alma y el espíritu.
Nuestras almas existen en una corriente de amor energético.
Nunca nos separamos realmente de nuestros seres queridos, aunque nos sintamos alejados y faltos de amor.
Olvídate del pasado. Ya no volverá.
Aprende de él y déjalo en paz.
La gente madura y cambia constantemente.
No te aferres a una imagen ilimitada,
desconectada y negativa de
una persona en el pasado.
Mírala como es ahora.
Tu relación con los demás esta siempre viva, siempre en continuo cambio.

Cuando las religiones hablan de la naturaleza de Dios, siempre se menciona el amor.
Eso se cumple en todas las religiones y nos une a todos.
Todos hemos sido creados a imagen y semejanza de Dios y Dios está dentro de todos.
Nuestra naturaleza básica se basa en el amor, la paz, el equilibrio y la armonía.
Nuestra esencia innata es compasiva, cariñosa y buena.

No nos hace falta aprender qué son el amor y el equilibrio, la paz y la compasión, el perdón y la fe.
Los conocemos desde siempre.

Anhelamos la Ilusión de seguridad,
en lugar de la seguridad de la sabiduría y el amor.
La verdadera seguridad
deriva de la paz interior
y del conocimiento de nuestra esencia auténtica,
que es espiritual.
En realidad nada puede hacernos daño,
porque somos inmortales y eternos,
porque somos seres espirituales,
no cuerpos físicos,
porque siempre hay quien nos ama y nos protege,
porque nunca estamos solos,
porque Dios
y todo un ejército de seres amorosos
nos protegen siempre,
porque todos tenemos la misma esencia.
Así, pues, no hay por qué tener miedo.
Esta verdad
es el secreto de nuestra seguridad y de nuestra alegría.


Eres un carpintero
que está construyendo su hogar espiritual.
¿Cuántos martillos hacen falta
para levantar tu hogar espiritual?

¿Qué es mejor, mil martillos o uno perfecto?
Lo que cuenta es la calidad de la casa,
no cuántos martillos tiene el carpintero.
Dedicamos demasiado tiempo
a acumular martillos
y no el suficiente
a construir nuestro hogar espiritual.


El amor lleva a la comprensión.
La comprensión lleva a la paciencia.
Y entonces se detiene el tiempo,
y todo pasa aquí y ahora.

La comprensión es lo que cura,
y a través de ella
se renueva eternamente el amor
y se manifiesta.

Al ir comprendiendo
nos deshacemos de los miedos.
Al ir deshaciéndonos de los miedos,
desaparecen los obstáculos
que nos impiden alcanzar el amor
y éste fluye con libertad
en nuestro interior y entre nosotros.

En nuestra vida terrenal,
es difícil recordar que somos almas

y no simples cuerpos físicos.
Constantemente nos distraen
las ilusiones y desilusiones de este mundo.

Nos enseñan que el dinero, el poder,
y el prestigio y las posesiones materiales
son de suma importancia
y a veces incluso el motor
de nuestras vidas.
Nos enseñan que para ser felices
tenemos que lograr que los demás
nos aprecien y nos respeten.
Estar solo, nos dicen, es ser desgraciado.



En realidad somos seres inmortales
que nunca se separan energéticamente
de los que aman.
Tenemos almas gemelas
y familias espirituales que son eternas.

Los espíritus guardianes
nos guían y nos aman siempre.
Nunca estamos solos.

Al morir no nos llevamos
las ‘cosas’ que poseemos.
Nos llevamos nuestros actos y nuestras obras,
Los frutos de la sabiduría de nuestro corazón.

Cuando despertamos a la idea
de que todos somos seres espirituales,
cambian nuestros valores.

Y por fin podemos ser felices y estar en paz.

Hay mucha belleza,
mucha verdad y amor a nuestro alrededor,
pero muy pocas veces nos tomamos las cosas
con la suficiente calma para apreciarlos,
como para darnos cuenta.

A veces hace falta
que suframos una gran pérdida
para recordar la belleza y el amor que nos rodean,
pero solemos olvidarnos pronto y caer en la rutina.
Tomemos las cosas con calma.
Gocemos de los frutos de este magnífico jardín.

Este mundo se te entrega
como un jardín de gran hermosura.
Si no gozas de sus frutos
reduces su belleza.






Ser feliz y divertirse no es malo,
ni es pecado, ni algo poco espiritual.
Al contrario: no avanzarás
hasta que aprendas a estar alegre.

Sé más espiritual.
Dedica más tiempo a rezar, a dar, a ayudar a los demás, a amar.
Hazte voluntario y expresa generosidad y amor.
Despréndete del orgullo, del ego, del egoísmo, de la rabia, de la culpa, de la vanidad y de la ambición.
Pasa menos tiempo acumulando cosas,
preocupándote, estancado en el paso o en el futuro.
Aléjate de la violencia y los violentos.
No aceptes ninguna idea antes de contrastarla con tu sabiduría intuitiva.
¿Es algo que fomenta el desarrollo del amor, de la bondad, de la paz y de la unidad?
¿O algo que promueve la separación, la división, el odio, el egocentrismo y la violencia?
Eres inmortal.
Estás aquí para aprender, para saber más, para ser divino.
Lo que aprendas aquí seguirá contigo cuando mueras.
No podrás llevarte nada más.
Es así de sencillo.
El reino de los cielos está en tu interior.
Deja de buscar gurús.
En vez de eso, búscate a ti mismo.
No tardarás en encontrar a tu verdadero hogar.

No morimos
cuando muere nuestro cuerpo físico.
Una parte de nosotros
sigue existiendo.

Espíritu, alma, conciencia.
Es como atravesar un umbral
para entrar en otra habitación mayor,
más luminosa.

Por eso no tenemos que temer.
Siempre nos rodea el amor.
Nuestros seres queridos no nos abandonan nunca.


Todos somos almas hermosas e inmortales.
Estamos en un cuerpo durante un tiempo,
pero nuestra esencia no es ese cuerpo.

No todo el mundo
nace con el talento de un virtuoso del piano
pero, con lecciones, con práctica
y con mucho esfuerzo
podemos aprender a tocar alguna cancioncilla.
Lo mismo sucede
con el desarrollo de los procesos intuitivos.

Todos llegaremos a comprender que la sabiduría está en nuestro interior y, al ir recordando, practicando y teniendo acceso a esa sabiduría nos convertiremos en los mejores maestros que podamos tener.

Llegados a este punto, encontramos paz y alegría en el presente, porque de lo que se trata es de cómo vivimos en la vida ahora, siendo espirituales, sin fijarnos en lo que nos han enseñado que tenemos que creer.

Al ir despertando, los espíritus nos cantarán
sus canciones de amor
directamente al oído.

Sin amor y sin Dios no hay nada.

Dios no exige nuestro respeto.
Insistimos en personificar a Dios
a pesar de que sabemos
que está mucho más allá de lo que
somos capaces de conceptualizar.

Dios no tiene sexo.
Ésa es otra personificación.
Dios no tiene religión.
En el fondo de nuestro corazón todos lo sabemos.
Dios no tiene raza.

Dios lo es todo,
una energía de amor
que posee una sabiduría
y un poder incomprensibles.
Todos estamos comprendidos en Dios,
porque él esta en todos y cada uno de nosotros,
es la sustancia de nuestro ser.

Es muy humano desear signos
y mensajes inmediatos.
Sin embargo, para escuchar
hay que saber hacerlo,
y para saber
hay que dedicar tiempo a aprender.

Si lo practicas el silencio
el viaje interior,
si te das tiempo para escuchar
y crear el espacio para escuchar,
serás capaz de oír.
Serás capaz de ver los signos
y recibir los mensajes que esperas.
Al mismo tiempo,
desarrollarás el arte de la paciencia.

La paciencia y la oportunidad…
Todo llega cuando tiene que llegar.
Una vida llega cuando uno puede vivirse sin prisas,
no puede ajustarse a un calendario.

La vida no tiene final, nunca morimos.
Nunca hemos nacido de verdad.
Lo que sucede
es que pasamos por distinatas fases.
No existe un final.

Los seres humanos tenemos
muchas dimensiones
pero el tiempo no es como lo vemos,
sino que se compone de lecciones
que se van aprendiendo.



Sólo el amor es real.

El amor es una energía de increíble poder y fuerza.
Todos estamos hechos de esa energía.

El amor es algo absoluto.
El amor no termina nunca, no se detiene nunca.
La forma más pura es el amor incondicional, el que no espera nada a cambio.

Escuchemos nuestras intuiciones y no dejemos que nuestros miedos influyan en los murmullos de nuestro corazón.
Vivamos la libertad de amar sin reprimirnos, sin reservas, sin condiciones.

No tengamos miedo.
Somos inmortales, espíritus eternos, y somos siempre amados.

De hecho, somos amor.


FIN

* * *

Este libro fue digitalizado para distribución libre y gratuita a través de la red
Digitalización: ANA LAURA O. - Revisión y Edición Electrónica de Hernán.
Rosario - Argentina
13 de Junio 2003 – 11:11


AMOR & AMISTAD
http://ar.groups.yahoo.com/group/Amor_Amistad_Chile/

domingo 8 de julio de 2007

Permaneciendo abiertos al amor


Permaneciendo abiertos al amor
De Paulo Coelho.

Existen momentos en los que nos gustaría mucho ayudar a quienes amamos, pero no podemos hacer nada: o las circunstancias no permiten que nos aproximemos, o la persona permanece cerrada ante cualquier gesto de solidaridad y apoyo.

Entonces sólo nos resta el amor. En los momentos en que todo es inútil, aún podemos amar - sin esperar recompensas, ni cambios agradecimientos.

Si conseguimos actuar de esta manera, la energía del amor empieza a transformar el universo que nos rodea.
Cuando esta energía aparece, siempre consigue realizar su trabajo.

"El tiempo no transforma al hombre. El poder de la voluntad no transforma al hombre. Lo transforma el amor", Dice Henry Drummond.
...
El amor transforma, el amor cura. Pero a veces el amor construye trampas mortales, y termina destruyendo a la persona que decidió entregarse por completo. ¿Qué sentimiento complejo es éste que - en el fondo - es la única razón para continuar vivos, luchando, procurando mejorar?

Sería una irresponsabilidad intentar definirlo; porque, como todo el resto de los seres humanos, yo solamente consigo sentirlo. Se escriben miles de libros, se estrenan obras teatrales, se producen films, se crean poesías, se tallan esculturas en madera o mármol, pero, a pesar de ello, todo lo que el artista puede transmitir es la idea de un sentimiento, pero no el sentimiento en sí mismo.

No obstante, aprendí que este sentimiento está presente en las pequeñas cosas y se manifiesta en la más insignificante de las actitudes que tomamos; por lo tanto, es necesario tener el amor siempre en mente cuando actuamos o dejamos de actuar.

Coger el teléfono y decir la palabra de cariño que postergamos. Abrir la puerta y dejar entrar a quien necesita nuestra ayuda. Aceptar un empleo. Abandonar un empleo.
Tomar la decisión que estábamos dejando para después. Pedir perdón por un error que cometimos y que no nos deja en Paz. Exigir un derecho que tenemos.
Abrir una cuenta en el florista, que es más importante que la del joyero. Poner la música bien alta cuando la persona amada esté lejos, pero bajar su volumen cuando se halla cerca.

Saber decir "sí" y "no", porque el amor lidia con todas Las energías del hombre.
Descubrir un deporte que pueda ser practicado por ambos. No seguir ninguna receta, ni siquiera Las contenidas en este párrafo; porque el amor requiere creatividad.

Y cuando nada de eso sea posible, cuando lo que resta es apenas soledad, entonces acordarse de una historia que un lector me envió una vez:
"Una Rosa soñaba día y noche con la compañía de las abejas, pero ninguna venía a posarse en sus pétalos.

La flor, sin embargo, continuaba soñando. Durante sus largas noches imaginaba un cielo donde volaban muchas abejas que venían a besarla cariñosamente. Así conseguía resistir hasta el día siguiente, cuando volvía a abrirse con la luz del Sol.

Cierta noche, conociendo la soledad de la Rosa, la luna preguntó:
- ¿Tú no estás cansada de esperar?
- Quizás. Pero tengo que seguir luchando.
-¿Por qué?
- Porque si no me abro, me marchitaré."

En los momentos en que la soledad parece destruir toda la belleza, la única manera de resistir es continuar abiertos.


Enviado con amor por SILVANA



viernes 6 de abril de 2007

Estar Enamorado - Amar -




Estar enamorado

Estar enamorado, amigos
Es encontrar el nombre justo de la vida

Es dar al fin con la palabra
Que para hacer frente a la muerte se precisa

Es recobrar la llave oculta
Que abre la cárcel
En que el alma está cautiva.

Es levantarse de la tierra con
Una fuerza que reclama desde arriba.

Es contemplar desde la cumbre
La razón de la heridas

Es advertir en unos ojos
Una mirada verdadera que nos mira

Escuchar en una boca
La propia voz
Profundamente repetida.

Es sorprender en una mano
Ese calor de la perfecta compañía

Es sospechar que para siempre
La soledad de nuestra sombra está vencida.

Estar enamorado, amigos
Es percibir en el desierto
La cristalina voz de un rió que nos llama.



Es ver el mar desde la torre
Donde ha quedado prisionera nuestra infancia

Es ocupar un territorio
Donde conviven los perfumes y las armas

Es dar la ley a cada rosa
Y al mismo tiempo recibirla de su espada

Es gobernar la luz del fuego
Y al mismo tiempo ser esclavo de la llama.

Es entender la pensativa conversación
Del corazón y la distancia.

Estar enamorado, amigos
Es adueñarse de las noches y los días.

Es olvidar entre los dedos emocionados
La cabeza distraída.

Es ver la estrella de la tarde
Por la ventana de una casa campesina.

Es contemplar un tren
Que pasa por la montaña
Con las luces encendidas.

Es comprender perfectamente
Que no hay fronteras entre el sueño y la vigilia

Es encontrar a medianoche
La vagabunda confesión de la llovizna

Estar enamorado, amigos
Es padecer espacio y tiempo con dulzura.

Es no saber si son ajenas o son propias
Las lejanas amarguras.

Es remontar hasta la fuente
Las aguas turbias
Del torrente de la angustia

Es compartir la luz del mundo
Y al mismo tiempo compartir su noche oscura

Es asombrarse y alegrarse
De que la luna sea todavía luna.

Es comprobar en cuerpo y alma
Que la tarea de ser hombre es menos dura.

Estar enamorado es empezar a decir siempre
Y en adelante no volver a decir nunca.

Y es además, amigos míos
Estar seguro de tener las manos puras.

Francisco Luis Bernárdez
(1900-1978)



Amar



Amar es la alegría de crearse y de crear
Es como una idea
Que inventa lo que se quiere
Porque al quererlo lo crea.

No hay un hombre que supere
A la versión que de ese hombre
Da la mujer que lo quiere.

Ni existe mujer tan bella
Ni existe mujer tan pura
Como la que se figura
El hombre que piensa en ella


(Andrés Eloy Blanco)


















La preeminencia del Amor

La preeminencia del amor
13 1 Aunque yo hablara todas las lenguas de los hombres y de los ángeles, si no tengo amor, soy como una campana que resuena o un platillo que retiñe. 2 Aunque tuviera el don de la profecía y conociera todos los misterios y toda la ciencia, aunque tuviera toda la fe, una fe capaz de trasladar montañas, si no tengo amor, no soy nada. 3 Aunque repartiera todos mis bienes para alimentar a los pobres y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo amor, no me sirve para nada.
4 El amor es paciente, es servicial; el amor no es envidioso, no hace alarde, no se envanece, 5 no procede con bajeza, no busca su propio interés, no se irrita, no tiene en cuenta el mal recibido, 6 no se alegra de la injusticia, sino que se regocija con la verdad. 7 El amor todo lo disculpa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.
8 El amor no pasará jamás. Las profecías acabarán, el don de lenguas terminará, la ciencia desaparecerá; 9 porque nuestra ciencia es imperfecta y nuestras profecías, limitadas. 10 Cuando llegue lo que es perfecto, cesará lo que es imperfecto. 11 Mientras yo era niño, hablaba como un niño, sentía como un niño, razonaba como un niño, 12 pero cuando me hice hombre, dejé a un lado las cosas de niño. Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco todo imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí. 13 En una palabra, ahora existen tres cosas: la fe, la esperanza y el amor, pero la más grande de todas es el amor.

jueves 5 de abril de 2007

¿Dónde se encuentra el amor?

DONDE SE ENCUENTRA EL AMOR?

El amor se encuentra dentro de uno mismo. En lo mas profundo
¨Por eso cuesta encontrarlo y nos cuesta encontrarlo en otras personas.
Pero ya sabemos donde buscar.

¿Por qué nos cuesta? Debido a las armaduras o trajes que la sociedad nos ha puesto o que nosotros mismos nos hemos puesto en determinadas circunstancias de nuestra vida. Pre-juicios, doctrinas equivocadas, paradigmas, ignorancia, venganzas, resentimientos, miedos, etc., son corazas que pueden habernos servido en algun tiempo pero que nos juegan una mala pasada al tiempo de encontrar el amor.

EL INTELECTO NOS AYUDA

Las personas que han desarrollado su intelecto son las mas
apropiadas para entender el amor. Solo se necesita “darse cuenta”
Darse cuenta de que somos esencialmente amor y de que todos somos iguales
Debemos concebir en nuestra mente las maravillosas posibilidades del amor
Y luego el amor se hará realidad.
Y darnos cuenta que, en definitiva, formamos parte de un solo ser de amor universal.

Por eso, los que descubren el amor desean estar en unidad con sus
Semejantes, pero aun mas: con los animales, las plantas y la naturaleza
en general..



BÚSCAME...ENCUENTRAME...


MI NOMBRE ES AMOR



Mi nombre es amor..
no tengo sexo, edad, ni raza..
nadie pudo jamas verme ni oirme, ni tocarme
Y sin embargo.. todos saben que existo, porque alguna vez sientieron mi presencia..
Naci con el hombre, y aun ya antes, porque el hombre mismo fue producto del amor.. o sea de mi mismo
Habito en el corazon de los hombres y comparto mi hogar con otros sentimientos.. alegria.. tristeza..
No tengo brazos y sin embargo soy tan fuerte que muchos dieron la vida en mi nombre
No tengo piernas, mâs sin embargo puedo unir continentes si mediar distancia
Nunca tuve ojos, para que los quiero,
solo me interesa la belleza interior
No tengo boca, y sin embargo los mas grandes poetas
crearon los versos mas hermosos que se pronuncian por mi
No tengo oidos, pero soy capaz de escuchar la voz del corazon..
¿Como me alimento te preguntaras?
Me gustan las palabras dulces, y los gestos cariñosos
Me encantan las miradas tiernas, el eco de las risas, el valor de la amistad
Me robustezco cuando me alimento de ilusiones y de fe

¿Que donde estoy ?
Bien fijate..
en los ojos de una mamâ acariciando la cabecita de su niño
Mira a tu alrededor, las flores,los pajaros, el cielo, las nubes,
las estrellasy me veras tambien ahi porque todo ello fue creado por amor.
Tambien. estoy yo, en el beso afectuoso de un hijo al despedirse de sus padres.
En la emocion,de un hombre y una mujer uniendo sus cuerpos..
En el cariño de un amigo que tiende la mano,
que comprende.. que escucha.
En la ternura de un niño jugando con su animalito sigo siendo yo
en lo que me motivo a contarte esto tambien estoy yo
En muchos sitios, atravez del tiempo, sin importar las diferencias estoy yo..

Si quieres buscarme ..
hazlo..
pero sabe.. entiende...
que solo me encontraras..
cuando ya no pienses mas en ti mismo..
en ese momento se abrira tu corazon y me hallaras....


EL AMOR Y LA COMUNICACION


El más grande de los amores no podría manifestarse si no existiese la comunicacion.
Así como un gran río necesita de su cauce para recorrer los territorios, así el amor necesita de la comunicación.

Cuáles son las formas de comunicación?

La palabra oral y escrita mediante telefono, internet, señales de humo,poemas, post-it, telegrafo, teatro, cinematografía, televisión, cassette, discos de vinilo, compact diks, cinta magnetofónica, video-tape, golpes de tambores, besos , caricias , abrazos, etc, etc, todo vale en el amor.

El amor es ciego

El amor no ve las imperfecciones del ser porque el amor cubre las imperfecciones

El ser enamorado no ve los defectos porque solo presta atencion a las virtudes de la persona amada.

"SI EN TU ALMA SE ALBERGAN 70 DEFECTOS
Y UNA SOLA VIRTUD
LA PERSONA QUE TE AMA
VERA EN TI TAN SOLO
LA VIRTUD"